The Insourcing Boom

http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2012/12/the-insourcing-boom/309166/?single_page=true

After years of offshore production, General Electric is moving much of its far-flung appliance-manufacturing operations back home. It is not alone. An exploration of the startling, sustainable, just-getting-started return of industry to the United States.

Por qué no siempre es una buena idea llevarse la producción a paises baratos.

Size Comparison – Science Fiction spaceships

Image

http://dirkloechel.deviantart.com/art/Size-Comparison-Science-Fiction-spaceships-398790051

Internet tiene el efecto contrario de la tele. La tele trata de encontrar un mínimo común que pueda gustar más o menos a todo el mundo y el resultado es la telebasura porque aunque todos tenemos virtudes particulares, nuestros vicios son comunes.

Internet, sin embargo, consigue que si hay en el mundo 3 frikis capaces de dedicar tardes enteras a algo como esta comparación de buques estelares, se busquen, se encuentren y lo hagan.

De hecho, y yendo un poco más lejos, la justificación tradicional de por qué ha de haber una televisión pública: “para crear contenidos minoritarios que nunca alcanzarán un valor comercial” pierde completamente su sentido. En Internet están todos los contenidos minoritarios imaginables (para lo bueno y para lo malo).

Es decir, cierren las teles públicas de una vez porque no son otra cosa que un departamento de propaganda al servicio de la mano que les da de comer.

 

La cultura del soundbite

“There are know unknowns; there are things we know we know. We also know there are known unknowns; that is to say we know there are something we do not know. But there are also unknown unknowns- there are things we do not know we don’t know”

Donald Rumsfeld

“A relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor”

Ana Botella

Cuando Rumsfeld respondía con sus “Unknown unknowns” a la cuestión de la existencia de armas de destrucción masiva en Iraq, la prensa española decidió pitorrearse de lo mal que hablaba este señor el inglés. Un caso similar tenemos actualmente con el mediático “relaxing cup of café con leche” de Ana Botella. Y me preocupan estas simplificaciones.

Rumsfeld habla un inglés perfecto, como no, y ese juego de palabras con “known” y “Unknown” captura perfectamente la situación en la que vivimos actualmente. Son los “Black swan” de Taleb. Personalmente, me parece un juego magistral de palabras.

Y Ana Botella no habla un mal inglés. Es el inglés que habla cualquier español que ha aprendido el idioma de adulto. Es el inglés que he oído en infinidad de conferencias internacionales o en proyectos europeos. Y nadie se escandaliza ni se chotea. De hecho, si uno se fija en el video puede ver como hace hasta el esfuerzo de aspirar bien las haches y no soltar esas jotas que te permiten detectar a un español hablando inglés a 100 kilómetros de distancia.

La gente ha decidido que si dijo “café con leche” es que tiene un inglés de pena. En realidad es claramente un guiño a esa idea de que ciertos productos son muy autóctonos y no se traducen. Así, los guiris que vienen a Barcelona de turismo piden una “sangria” y no  un “bloodletting”.

Me preocupa que cuestiones importantes queden reducidas a soundbites. Simplificaciones que nos agradan ideológicamente, fáciles de poner en el Twitter y la cuestión real se olvida. El problema central de España no es ni mucho menos que nuestros políticos no sepan inglés, y Rumsfeld no es un americano palurdo -términos para muchos españolitos prácticamente sinónimos- y si la cosa de Iraq fue un desastre total no es porque el ex-secretaro de Estado no supiera la diferencia entre known unkown.

The Ten rules of writing

Después de la reciente muerte de elmore Leonard, el escritor de novela de negra, he podido ver repetidas en decenas de blogs sus diez reglas para una buena escritura de ficción. Cuando más las leo, más me gustan, especialmente el resumen: “If it sounds like writing, I rewrite it”.

 

Aquí están las diez reglas en cuestión:

 

  1.  Never open a book with weather.
  2.  Avoid prologues.
  3.  Never use a verb other than “said” to carry dialogue.
  4.  Never use an adverb to modify the verb “said”…he admonished gravely.
  5.  Keep your exclamation points under control. You are allowed no more than two or three per 100,000 words of prose. 
  6.  Never use the words “suddenly” or “all hell broke loose.”
  7.  Use regional dialect, patois, sparingly.
  8.  Avoid detailed descriptions of characters.
  9.  Don’t go into great detail describing places and things.
  10.  Try to leave out the part that readers tend to skip.

 My most important rule is one that sums up the 10.

 If it sounds like writing, I rewrite it.

 

Aquí está la versión completa.